A la vista de estos datos, la producción se ha ralentizado hasta ritmos inferiores a los estimados para cubrir incluso la demanda por creación de hogares, que ronda las 450.000 viviendas anuales, según los datos que maneja la patronal de los promotores y constructores (APCE).
Así pues, este recorte debería permitir ahora la absorción del
stock
acumulado desde el estallido de la burbuja inmobiliaria por la falta de flexibilidad de la oferta a la hora de seguir los cambios de tendencia en la demanda, y que, según datos de los promotores, rondará los 800.000 inmuebles a finales del 2009.
Por ahora, los datos de compraventas auguran una absorción lenta del
stock
y por lo tanto una prolongación del ajuste del sector.
En febrero sólo se vendieron 34.669 viviendas, lo que supone un descenso del 37,5%, de las que 19.027 eran nuevas (-29,3%), según datos del INE.
Sin ir más lejos, el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, dijo este lunes que el perfil de salida de la recesión de la economía española será "más lento" que el del resto de sus socios comunitarios debido a la situación del sector de la vivienda, que "exige un ajuste más prolongado".
Por su parte, las administraciones públicas finalizaron 1.115 viviendas en los dos primeros meses del año, lo que supone un 29,4% menos que en los mismos meses del 2008.
En este caso, el parón también es significativo, dado que la finalización de estas obras cerró el pasado año con un crecimiento del 18,2%.