Los mayores retrocesos se los anotarán Irlanda (-8,2%), Alemania (-6%), Italia (-4,9%), Finlandia (-4,6%) y los Países Bajos (-4%).
Una mejor evolución registrará Portugal (-3,4%), Austria (-3,3%), Bélgica (-2,9%), Francia (-2,8%) y Grecia (-1,6%).
El PIB del Reino Unido, por su parte, se contraerá el 4,1% en 2009, para después crecer el 2,5 % el siguiente ejercicio.
Sin embargo, a pesar de que España registra uno de los niveles de contracción más bajos de la zona del euro, tardará más tiempo en recuperarse, ya que los analistas vaticinan un crecimiento del 0,1% en 2010, la tasa más baja de la zona del euro.
Bank of America Merryl Lynch revisó al alza sus previsiones macroeconómicas globales a corto y medio plazo ante los signos positivos observados en el mercado, especialmente en EEUU y de China.
Según sus estimaciones, la economía mundial crecerá un 3,7% el próximo ejercicio, cinco puntos más de lo previsto anteriormente.
Para EEUU, prevé una contracción del PIB del 2,1 % este año y un incremento del 2,6% para 2010, mientras que China crecerá un 8 % en 2009 y un 9,6 % en 2010.
El responsable de Economía Internacional de la entidad, Riccardo Barbieri, precisó que "aunque el mercado laboral, el consumo y la financiación seguirán enfrentándose a ciertas dificultades, hay razones para pensar en una recuperación paulatina de la actividad industrial".
A su juicio, los paquetes de estímulo fiscal aprobados a uno y otro lado del Atlántico han jugado una parte "fundamental" en este "renovado optimismo", aunque alerta de que la salida de la crisis "no debe entenderse como una vuelta a los antiguos niveles de crecimiento".
"La cuestión más relevante en estos momentos es ver cuándo estas medidas pueden ser retiradas sin perjudicar la recuperación económica", apuntó.
En Latinoamérica, la mayor contracción se la anotará este año México, cuya economía caerá el 5,6 %, mientras el PIB argentino crecerá el 1,6 % y el de Perú, el 2,1 %.
Por último, para los países emergentes, el servicio de investigación de Bank of America apunta un crecimiento del 1,9 % para 2009 y del 5,5 % para 2010.
La entidad estadounidense también ha actualizado sus previsiones de inflación y sostiene que el IPC español acabará el año con una caída del 0,2 % interanual, cifra idéntica a la prevista por el Banco de España.
En 2010, la inflación comenzará a repuntar y registrará un incremento del 1,4 %, un punto menos que el esperado por el regulador español.