Los nacionalistas catalanes han conseguido prohibir las corridas de toros. Ahora les falta prohibir los "correbous" en que a los animales se les tortura con la salvajada de colocarles antorchas ardiendo; la caza que deja cada año a miles de animales heridos y desangrados en los cotos de Cataluña; el deporte de la pesca con sus anzuelos y arpones que atraviesan a unos animales para después ser devueltos al mar heridos de muerte o los crueles experimentos con animales que traen tantos beneficios económicos a los laboratorios de Cataluña. Pero resulta que acabar con todo esto no les importa nada a estos hipócritas defensores de los animales. A los nacionalistas catalanes lo único que les importa es prohibir los toros por ser un símbolo de España.
