"Hemos ofrecido a General Motors aportar la suma de dinero completa", explicó Homann, al tiempo que indicó que otros países como el Reino Unido, España, Polonia o Bélgica podrían contribuir a esta ayuda económica más adelante, una vez que se clarifique el número total de trabajadores que permanecerán en la plantilla de Opel.
Esta oferta del Gobierno alemán se produce antes de la reunión que está previsto que mantenga el consejo de administración de General Motors, el próximo viernes, para debatir sobre el futuro de su filial alemana.
La promesa de estos 4.500 millones de ayudas públicas por parte del Gobierno de Alemania se une a las muestras de apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel, a la oferta realizada por Magna frente a la presentada por el fondo belga RHJ.
Por su parte, el ministro alemán de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, espera que el gigante automovilístico estadounidense General Motors diga en los próximos días cuál es su recomendación respecto al futuro de la marca germana Opel.
Guttenberg informó de que el consejo de administración de GM se reunirá previsiblemente este jueves o el viernes para decidir sobre este asunto.
El Gobierno y los Länder alemanes con plantas de Opel apoyan la oferta presentada por el fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna, porque favorece más a las plantas alemanas.
GM favorece en principio al inversor belga RHJI, filial del estadounidense Ripplewood, porque no entraña el peligro de transferencia tecnológica hacia Rusia, lo que sí teme en el caso de Magna. Magna presenta su oferta en alianza con el fabricante de automóviles ruso GAZ y el banco Srebobank.
La última palabra la deberá tomar la entidad fiduciaria que administra Opel desde que GM se desprendió de su negocio europeo, justo antes de presentar la suspensión de pagos a finales de mayo.
Alemania es entre todos los países europeos con plantas de Opel el que más fábricas tiene y el que más avales públicos está dispuesto a ofrecer, un máximo de 4.500 millones.
Además, exige al ofertante garantías de futuro para la compañía, algo que la canciller ha puesto en duda en el caso de RHJI como compañía inversora y no un grupo industrial como Magna.
Según informaciones del Financial Times Deutschland, el Gobierno y los Länder han elevado el listón de lo que piden a los inversores, cuyas últimas ofertas revisadas ya presentaron la semana pasada.
De acuerdo al citado rotativo, Alemania exige a cambio de los avales a la compañía que se quede con Opel una cuota de capital propio del 10%. Por ahora, ninguno de los candidatos cumple con ese requisito nuevo.
