Aproximadamente la mitad de las reclamaciones no fue resuelta de forma satisfactoria para el consumidor y, de ellas, unos 20 millones recurrieron a un organismo independiente, como las asociaciones de protección de los usuarios.
En la UE existen unas 700 organizaciones de este tipo y cada una clasifica y gestiona las protestas de los consumidores de un modo diferente, incluso las de un mismo país, subraya la Comisión en un comunicado.
Esto da como resultado una fragmentación de la información que ralentiza y dificulta las respuestas de las autoridades nacionales y de las instituciones comunitarias ante los problemas de los consumidores.
El método propuesto por la CE armonizará la colecta de reclamaciones a través de criterios comunes, como el punto de venta (tiendas o compras en línea) o el sector y categoría del producto, y permitirá que "la voz de los consumidores sea escuchada con más claridad", según la comisaria europea de Consumo, Meglena Kuneva.
La Comisión invita a las partes interesadas a enviar su opinión sobre la propuesta hasta octubre, antes de elaborar una versión definitiva del sistema.
