En su opinión, la contribución de las empresas al sostenimiento del consumo moderando sus precios "debe verse acompañada de una moderación salarial para mantener el empleo y la actividad de las empresas".
La CEOE prevé que, tras siete meses de inflación negativa, ésta no cambiará su signo hasta noviembre y señala que la debilidad de la economía y, en especial del consumo de las familias, junto con la reducción de los márgenes empresariales "está limitando intensamente el avance de los precios".
También considera que la situación se prolongará durante "un largo tiempo", por lo que la inflación se mantendrá contenida hasta que la economía empiece a repuntar, "lo que se reflejará fundamentalmente en la inflación subyacente", que en opinión de la CEOE registrará tasas de crecimiento "muy reducidas".
No obstante augura que el agotamiento del efecto base de los precios del petróleo hará que en los próximos meses se produzca una "gradual recuperación" de la inflación, que la situará en tasas positivas, "aunque muy bajas" y que en el promedio del año tenga un crecimiento "prácticamente nulo o incluso negativo".
Para la patronal, la publicación del nuevo IPCA-IC permitirá conocer el efecto de los cambios impositivos en los precios de los bienes de consumo, lo que será "realmente útil" para evaluar políticas como la subida del IVA a mediados de 2010 y su efecto en los precios.
