Aunque el ex subgobernador del Banco de España eludió pronunciarse sobre el decreto ley que podría recibir este miércoles la 'luz verde' del Parlamento, sostuvo que la "no segmentación" fue un principio que se aplicó para afrontar la crisis bancaria de finales de los años 70 e inicio de los 80 que "vino muy bien" y "hay que tener muy presente en este proceso de reestructuración".
Según explicó Viñals, que participabó en el 'IX Encuentro Financiero de Caja Madrid', dicha crisis afectó fundamentalmente a los bancos, por lo que entonces no existía riesgo de segmentación del sistema bancario, ya que que estas entidades, a diferencia de las cajas de ahorros, "tienen accionistas privados y no existen barreras regionales" a los procesos de consolidación.
"Hemos de aprender y recordar algunas de las lecciones de la crisis bancaria de finales de los setenta, la reflexión es que cuando en España abordamos esa crisis bancaria salimos reforzados de la misma con un sistema financiero que renació de sus cenizas hasta convertirse en uno de los mas potentes y eficientes 25 años después", subrayó.
"Volvamos a aplicar la receta que tan buenos frutos nos dio hace 25 años", insistió Viñals, para quien los procesos de consolidación entre entidades están ahora "a la orden del día" en cualquier país con sobrecapacidad en su sistema financiero, como en España, tal y como reconocen tanto el Banco de España como el propio sector. A esa consolidación "no puede escapar el sistema bancario español", pronosticó el responsable del FMI.
Respecto a la crisis internacional, Viñals, advirtió en contra de la tentación de aplazar o descafeinar la reforma de la supervisión y regulación financiera, porque es necesaria para conseguir un sistema bancario eficiente y estable y prevenir futuras crisis como la actual. "O se hace ahora, o nunca", aseveró.
En su intervención, Viñals sostuvo que en la medida en que se vaya saliendo de la crisis financiera internacional se puede sucumbir al deseo de no acometer las reformas con la intensidad necesaria, lo que pondría de nuevo en riesgo tanto al sistema bancario como a la economía mundial. "Así como lo que nos llevo a la crisis fue un exceso de confianza de todos, de reguladores supervisores e inversores, creo que debemos evitar un exceso de confianza en los momentos actuales y futuros", alegó el antiguo subgobernador del Banco de España.
"Este es un riesgo al que hay que hacer frente, porque o la reforma se hace ahora o sino, no la haremos en mucho tiempo, con el riesgo de que crisis como la actual se vuelvan a repetir y colocar en jaque al sistema financiero y a la economía mundial, y en cierto modo es ahora o nunca", aseveró.
No hay que ser tímido en las reformas
A su parecer, la lección que se extrae de la crisis actual es que hay que reforzar los marcos de regulación y supervisión financiera, para lo que es necesario "separar la paja del trigo" y distinguir entre lo bueno y lo malo del esquema actual, por que el sistema financiero ha funcionado bien durante quince años, pero ahora está funcionando "tremendamente mal".
Para Viñals, "hay que evitar ser tímido" en la reforma regulatoria, pero también hay que evitar sobrerregular en exceso, para poder ir hacia un sistema financiero más seguro y robusto pero sin debilitar la capacidad de innovación, el dinamismo y la eficiencia. "Hay que ver todos los árboles, y que no nos impidan ver el bosque", acotó.
La mala regulación y supervisión financiera de muchos países es "corresponsable fundamental de los problemas que ha habido", de la acumulación excesiva de endeudamiento y la infravaloración de riesgos excesivos ligados a incentivos a corto plazo, en vez de vinculados a la consecución de objetivos a medio y largo plazo.
