En su comparecencia este jueves la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, pidió un informe "claro e independiente" para conocer lo sucedido en los últimos días en El Aaiún a raíz del desalojo por la fuerza del campamento saharaui de Gdeim Izik a cargo de policías de Marruecos, sin aclarar qué organismo sería el encargado de realizarlo.
Jiménez hacía esta petición al comienzo de su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso para dar cuenta de los incidentes en El Aaiún y de la gestión del Gobierno en esta crisis.
"El Gobierno quiere que haya un informe claro, un informe independiente de los hechos", dijo la ministra.
El Ejecutivo español había reclamado hasta ahora a Marruecos que llevara a cabo una investigación "eficaz, transparente y veraz" para saber lo ocurrido en el campamento saharaui.
Jiménez no especificó qué organismo debería realizar el informe para que el esclarecimiento de los hechos se haga de forma independiente.
La razón esgrimida por el Gobierno para no condenar la actuación de Marruecos, como le han exigido los partidos de la oposición, ha sido la falta de datos para saber con exactitud lo ocurrido y el número de muertos marroquíes y saharauis.
Por ello, insistió en la necesidad de disponer de información "fidedigna" sobre los sucesos.
También solicitó a Marruecos una investigación sobre la muerte del ciudadano saharaui con nacionalidad española Baby Hamday Buyema, quien murió atropellado por un vehículo de la policía marroquí.
En sus primeras palabras, Jiménez reiteró la "profunda preocupación" por la violencia que se registró en El Aaiún en el desalojo del pasado día 8 y en las jornadas posteriores.
La titular de Exteriores volvió a pedir a las autoridades de Rabat que levante el veto a los periodistas españoles y les permita trabajar en la capital administrativa del Sáhara Occidental para informar de esta crisis.
Valenciano condena los hechos
La secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, ha dicho este jueves que no tiene ningún reparo en condenar el uso desproporcionado de la violencia contra la población civil, "sea en el Sahara o en cualquier otro rincón del mundo", aunque quiere que primero se aclare lo sucedido en El Aaiún.
Durante la comparecencia de la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, en comisión parlamentaria, Valenciano ha apuntado que los socialistas no verían con malos ojos el establecimiento de una investigación por parte de Naciones Unidas que pudiera esclarecer los hechos ocurridos en el campamento "Dignidad".
"Se trata primero de dilucidar lo que ha ocurrido para poder obrar con todas las consecuencias y, mientras tanto, hacer lo posible por esclarecer los hechos para no contribuir a que se encienda la mecha de un episodio de mayor violencia", ha advertido.
Ha argumentado que el propio Consejo de Seguridad de la ONU ha circunscrito su postura a deplorar el uso de la violencia y a hacer un llamamiento a ambas partes para que rebajen la tensión, "en línea -ha puntualizado- con lo que ha hecho el Gobierno español", sus socios en la UE o EEUU.
Así las cosas, ha subrayado que el PSOE no tiene reparo alguno en expresar "su total rechazo y condena a cualquier uso desproporcionado o injustificado de la violencia contra la población civil y la tortura, sea en el Sahara Occidental o en cualquier otro rincón del mundo".
Valenciano ha precisado que lo que no se puede exigir al Gobierno español es que ejerza de juez entre las partes, porque ese "no es su papel, ni debe serlo, ni se le puede pedir".
Lo que sí puede hacer el Ejecutivo de Zapatero, en cambio, es reclamar a Marruecos que haga honor a los compromisos adquiridos ante la comunidad internacional en cuando al "respeto escrupuloso de los derechos humanos en la zona".
Ante la actual situación desatada en El Aaiún y ante la incapacidad de la comunidad internacional -"no del Gobierno de España", ha matizado- para saber con total certeza lo que ocurre en la zona, ha vuelto a solicitar que se incluya en el mandato de la Munurso la observación de los derechos humanos.
También ha dejado claro que la posición del PSOE respecto al Sahara "no ha variado ni un ápice" en las últimas tres décadas y que "es irrenunciable una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la libre autodeterminación".
Igualmente, ha ratificado que los socialistas apoyan sin fisuras al Gobierno, incluso cuando se enfrenta a "una marea de crítica e incomprensión" como en la actualidad, y ha rechazado que se cuestione la voluntad "firme, profunda e histórica" del PSOE por hallar una solución justa.
Según su diagnóstico, ningún gobierno ha hecho más que el español por situar en la agenda internacional el conflicto del Sahara.
