El pasado mes de octubre, la Comisión Europea (CE) presentó una propuesta de revisión de la normativa con vistas a garantizar su aplicación en los nuevos estados miembros y actualizar algunas de sus condiciones.
Algunos países, como Alemania o Gran Bretaña, fijan en su legislación nacional períodos superiores al de dos años -hasta seis, en el caso británico- y están dispuestos a presionar para aumentar la duración de la garantía europea, según dijeron a Efe fuentes comunitarias.
La propuesta de la CE será sometida en septiembre a una primera lectura en la Comisión de Mercado Interno y Consumidores (IMCO, de sus siglas en inglés) de la Eurocámara, y en función de su resultado, el Ejecutivo comunitario podría modificar el texto para extender la garantía a más de dos años.
La normativa debe ser aprobada mediante el procedimiento comunitario de codecisión, que requiere el respaldo del PE y del Consejo de ministros de los Veintisiete.
