Durante el IX Encuentro Financiero Internacional organizado por Caja Madrid, Rajoy señaló que la situación es difícil pero "la vida tampoco es fácil" por lo que el Gobierno deberá tomar las medidas "dolorosas" que sean necesarias por mucho que sean "impopulares". Pese a reconocer que se observan algunas señales "todavía débiles" de normalización de la crisis financiera global, aún existen "demasiados riesgos" para que pueda preverse una recuperación consistente a corto plazo, por lo que rechazó los "espejismos temporales" de los brotes verdes.
Así consideró que si no asientan las bases no "cogeremos el tren " de la recuperación cuando llegue la salida de la crisis internacional. Para ello, expuso una serie de medidas que el PP defiende para salir de la crisis al tiempo que , arremetió duramente contra la propuesta del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de reformar el modelo económico con una Ley de Economía Sostenible sin aplicar las necesarias reformas estructurales. "Suena a sarcasmo", dijo Rajoy, quien reclamó además una reforma fiscal "sin improvisación ni demagogia. Los impuestos son un asunto muy serio".
Entre las reformas estructurales para salir de la crisis, además de la reforma laboral, Rajoy consideró fundamental la reforma del sistema educativo, la reforma fiscal, reformas institucionales, la reforma energética, reforma de las Administraciones Públicas y la unidad de mercado entre las comunidades autónomas.
Rajoy incidió en la necesidad de la reforma de las Administraciones Públicas ya que deberán ser "motores de la recuperación". Para ello consideró necesario que reduzcan lo "superfluo y lo redundante". Como ejemplo, destacó que la normas autonómicas son freno en muchas ocasiones del propio desarrollo de las mismas.
Asimismo reclamó un debate serio sobre el futuro y seriedad en la aplicación de las reformas en materia energética. Es decir, dijo, "lo contrario de lo que hemos visto en los últimos días" con el caso de la central nuclear de Santa María de Garoña. "No vale levantarse en el Pleno del Congreso y decir que uno es el más antinuclear", zanjó.
El líder del PP se refirió también a la reforma de la Justicia en materia económica y consideró que deberían establecerse una serie de normas claras para morosidad o para las demandas contractuales entre otros aspectos.
No a las injerencias políticas en las cajas
En cuanto al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) señaló que no arranca de la mejor manera y lamentó que no les hayan dado garantías de estar libre de injerencias políticas."Si no se hace bien esta reestructuración, otras, quizá más costosas" vendrán en el futuro. "Nos jugamos mucho y por eso hemos querido ser lo más constructivos posible, aunque ha costado", señaló el presidente del PP, quien recalcó las aportaciones de su formación en la redacción del decreto ley que mañana se votará en el Congreso de los Diputados.
Sin embargo, advirtió de que "arreglar las cañerías" no es condición necesaria para que fluya el crédito, en un momento en que el sector público "acapara el 90%" de la nueva financiación, lo que ha llevado al déficit público a sustituir al déficit exterior como "principal desequilibrio" de la economía española.
