En las puertas de la Xunta, los representantes sindicales anunciaron que el encierro en la cuarta planta se había acabado y que ahora el objetivo era intentar llegar a un preacuerdo con la patronal o, de lo contrario, se convocarían dos jornadas de huelga, el 6 y 7 de mayo en todo el sector metalúrgico de la provincia de Pontevedra.
Los sindicalistas advirtieron a los empresarios de que la protesta de este miércoles en Vigo sólo es un aviso de lo que está por venir y también una demostración de la capacidad de movilización que siempre ha tenido este sector.
Los representantes de los trabajadores afirmaron que esperarán hasta el próximo martes y si los empresarios no mueven ficha, comenzarán paros en el sector metalúrgico que, en la actualidad, da trabajo a unas 27.000 personas.
Las negociaciones del convenio colectivo del metal en Vigo siempre se han caracterizado por movilizaciones y protestas continuas en las calles.
Patronal y sindicatos discrepan, fundamentalmente, en la vigencia del convenio, pero, sobre todo, en la subida salarial.
