Los expertos coincidieron en señalar la fortaleza de BBVA y destacaron su estrategia prudente y calidad crediticia, así como su diversificación geográfica. Asimismo, indicaron que, mientras que el resto de bancos probablemente agotarán sus provisiones genéricas en el primer semestre de este año, el banco con sede en Bilbao aguantará otro semestre más.
La entidad que preside Francisco González mejorará su margen de intermediación un 21% en el 2008, hasta alcanzar los 11.848 millones, mientras que el margen básico repuntó un 14% y se situó en 17.689 millones, según la estimación de analistas.
El margen ordinario creció un 11%, hasta los 19.197 millones, y el margen de explotación ascendió a 10.700 millones en el 2008, lo que supone un crecimiento del 10% en relación al obtenido en el 2007.
Sólo en el cuarto trimestre, el banco obtuvo un beneficio neto sin atípicos de 1.126 millones, un 21,8% inferior al obtenido en los últimos cuatro meses del 2007, según las estimaciones de los analistas, mientras que el margen de intermediación creció un 10% y se estableció en 3.039 millones.
Los analistas consideran que el mejor indicador de la evolución del grupo son los beneficios sin singulares, es decir, excluyendo las operaciones atípicas y, por ello, realizan sus estimaciones con arreglo a los resultados sin extraordinarios.
En el caso de BBVA, en los nueve primeros meses del año declaró unos beneficios por operaciones singulares de 180 millones, frente a los 750 millones que presentó en el 2007 por la venta de la participación en Iberdrola y la venta de inmuebles, entre otros.
