Por ello, insistieron en que por el momento no se puede hablar de que la fusión se materialice, para lo que, de producirse, habrá que esperar aún "algún tiempo", si bien otras fuentes apuntan que la unión pueda realizarse este mismo año.
Eso sí, insistieron en que con la ratificación de las dos aerolíneas de ese acuerdo de intenciones, el denominado MOU por sus siglas en inglés (memorandum of understanding) se allana el camino para la unión de las dos compañías.
Es el elemento previo para la fusión de las dos aerolíneas.
Además, recordaron que un documento similar a éste ya ha estado en otras ocasiones sobre la mesa de negociaciones, sin que se haya llegado a formalizar.
El Consejo de Administración de Iberia ya ha concluido la parte "formal" de la reunión, y sus miembros están a la espera de tener noticias desde Londres sobre la decisión de BA.
Iberia y British Airways lideraban los avances en las bolsas española y londinense, al revalorizarse un 11,78 y un 7,22%, respectivamente.
Continúan
En sendos comunicados remitidos a la Comisión Nacional de Valores (CNMV) y la Bolsa de Londres redactados en los mismos términos, las dos aerolíneas confirman que sus conversaciones de fusión "continúan" y afirman que "en el momento apropiado, si procede, se realizará el correspondiente anuncio".
Según la cadena Sky News, ambas compañías están trabajando para hacer un anuncio "tan pronto" como sea posible, por lo que el despegue del que sería el tercer grupo aéreo del mundo podría estar listo y anunciarse "en breve".
La noticia fue acogida de forma "sorprendente" por la Bolsa, según los analistas, que consideraron sin embargo que "no hay nada nuevo" todavía que apunte a una resolución sobre la fusión, tal y como reseñaron las dos aerolíneas. Pese a todo, Iberia repuntaba cerca de un 12,2%, hasta los 2,23 euros por acción a una hora para el cierre en tanto que British Airways mejoraba un 8,35%, hasta las 2,16 libras por acción.
Reparto
La fusión, que podría estar estructurada como una adquisición de ambas, no afectaría a las marcas individuales de las dos aerolíneas, por lo que tanto Iberia como British continuarían focalizando sus operaciones en Londres y Madrid, respectivamente, aunque la matriz de la nueva compañía podría ubicarse en España a efectos fiscales, según la cadena televisiva.
En cuanto a la cúpula de la nueva aerolínea, el consejero delegado de British Airways, Willie Walsh, podría ocupar el cargo de consejero delegado, mientras que el presidente de Iberia, Antonio Vázquez, podría presidir el nuevo grupo. Por su parte, el presidente de British, Martin Broughton, podría ejercer como vicepresidente.
Mientras tanto, la española, la británica y American Airlines esperan la decisión del Departamento de Transporte de los EEUU a su solicitud de inmunidad antimonopolio, pero para tener el visto bueno de la Comunidad Europea al acuerdo tendrán que prescindir de "valiosos" slots, derechos de despegue y aterrizaje. La decisión de las autoridades estadounidenses debería haberse hecho pública a finales del mes pasado.
Hace un año, British valía más que la compañía española en términos de cotización bursátil, lo que llevó a plantear inicialmente un canje del 60% para la compañía británica y del 40% para Iberia, pero la situación cambió radicalmente a raíz de la revalorización de los títulos de la aerolínea española en Bolsa, por lo que en mayo de este año, la aerolínea española ya ganaba peso en la nueva compañía con un 45% frente al 55% de BA, de mayor tamaño, en una ecuación más favorable para Iberia.
Tras más de un año desde que se anunciara, los pasos para la fusión Iberia-British Airways han seguido por un camino tortuoso en el que los principales escollos para el éxito de la operación han sido el fondo de pensiones de la británica --que acumula ya un déficit de 2.100 millones de libras (3.100 millones de euros)-- y las discusiones sobre la ecuación de canje.
Lugar para la sede
La sede de la nueva Iberia-British, cuestión todavía no decidida, también suscitó controversias entre ambas compañías, ya que mientras Iberia pretende que se instale en un país neutral, BA presionó en su momento para que fuera Londres.
La operación, que podría estar estructurada como una integración de ambas, no afectaría a las marcas individuales de las dos aerolíneas, por lo que tanto BA como Iberia continuarían focalizando sus operaciones en Londres y Madrid, respectivamente, aunque la matriz de la nueva compañía podría ubicarse en España a efectos fiscales, según Sky News.
En cuanto a la cúpula de la nueva aerolínea, el consejero delegado de British Airways, Willie Walsh, podría ocupar el cargo de consejero delegado, mientras que el presidente de Iberia, Antonio Vázquez, podría presidir el nuevo grupo.
Iberia es el principal accionista de British con un 10%, que a su vez es el segundo mayor accionista de la aerolínea española con un 13,15%, por detrás de Caja Madrid (23%) y por delante de la Sepi (5,16%), El Corte Inglés (3,37%) y el banco alemán Metzler Seel Sohn, que actúa como depositario, con el 2,99%.
Impulso tras el relevo
Desde que el nuevo presidente de Iberia y ex presidente de Altadis, Antonio Vázquez, un hombre con experiencia en este tipo de negociaciones, tomara las riendas de la compañía tras la renuncia de Fernando Conte por "motivos personales" el pasado 9 de julio, parece que el proyecto de fusión ha tomado un nuevo impulso, tras quedar relegado a un segundo plano por las medidas que ambas aerolíneas han lanzado para afrontar la crisis.
BA, que registró en el primer semestre de su ejercicio fiscal unas pérdidas netas de 208 millones de libras (231 millones de euros), atraviesa graves problemas financieros y acumula ya un déficit de 2.100 millones de libras (3.100 millones de euros) derivado de su plan de pensiones.
Por ello, British tiene previsto incrementar en 600 millones de libras (693 millones de euros) su liquidez mediante la emisión de deuda convertible por valor de 300 millones de libras (346 millones de euros) y revisar su plan de pensiones, lo que le permitirá obtener otros 300 millones de libras en garantías (más de 382,7 millones de euros).
Por su parte, Iberia, que presentará mañana sus resultados correspondientes al tercer trimestre, registró unas pérdidas de 165,4 millones de euros en el primer semestre del año y está inmersa en el desarrollo de un nuevo plan director, conocido como Plan 2012, que implica la prejubilación de los tripulantes de cabina mayores de 55 años, la aplicación del ERE en vigor que afectará a 200 trabajadores de 'handling', y la congelación salarial para toda la empresa durante los próximos dos años. Asimismo, creará en 2011 una nueva compañía para sus rutas de corto y medio radio.
