Las cifras de junio reflejan los déficit de las balanzas de transferencias corrientes (5.200 millones) y de beneficios (2.800 millones), que se compensaron en parte con los superávit de las balanzas de bienes (2.200 millones) y de servicios (500 millones).
En el acumulado de doce meses (desde junio del 2008), la balanza por cuenta corriente registró en junio un saldo negativo de 122.600 millones, lo que representa en torno al 1,3% del producto Interior Bruto de la zona euro, frente al déficit de 34.500 millones registrado un año antes.
Este abultado incremento se produjo como consecuencia de un cambio de signo en la balanza de bienes que pasó de un superávit de 24.700 millones a entrar en déficit (9.600 millones). Además, se registró un aumento de los déficit de las cuentas de beneficios (43.600 millones) y de las transferencias corrientes (98.300 millones).
En la cuenta financiera, se registraron entradas netas de inversiones directas y de cartera por valor de 37.000 millones, ya que las entradas netas en inversiones de cartera (45.000 millones) superaron "de manera significativa" a las salidas netas (9.000 millones).
Los activos de reserva del eurosistema se situaron en torno al equilibrio hasta los 382.000 millones a finales de junio.
