Con un déficit del 8%, casi el doble que la media europea, al mismo nivel que el de Grecia e Italia y aún está por ver si al de España, Reino Unido se atreve a pagar anualmente 38.700 euros para el mantenimiento de 12 higueras.
Los exóticos árboles se compraron en 2001 en "época de abundancia" como excusa el Gobierno británico, y ya llevan gastados 425.000 euros en su cuidado. Dinero que ha salido y sale de las arcas públicas, es decir, dinero de los contribuyentes.
Las doce higueras en cuestión decoran las oficinas de los diputados a las orillas del Támesis. Ni siquiera son para disfrute público ya que nadie las puede ver si no es invitado a mantener una reunión en el interior.
La noticia llega el mismo día en el que Moody’s amenaza a Reino Unido con tumbarle la ‘triple A’ por la alta cifra de su déficit y por sus "débiles perspectivas de crecimiento". Además, alcanza el mayor nivel de paro en 16 años con el 8,4% de su población desempleada.
Los árboles tienen su lugar honorífico en el patio de la lujosa casa Portcullis donde la mayoría de los parlamentarios tienen sus oficinas. Fueron importados de Florida y se plantaron en el año 2001.
Ahora, tras la presión ciudadana de hacer públicas las cuentas del Estado, ha salido a la luz que el mantenimiento de estos árboles exóticos cuesta 32.500 libras (38.700 euros) al año. Mientras, ante el escándalo que supone, los parlamentarios británicos exigen una revisión urgente del contrato.
