El diseño exterior
Del frontal llama la atención
especialmente su recio parachoques. Éste envuelve las entradas de aire,
ensanchadas, con bordes muy afilados y protuberantes; los faros
antiniebla, por su parte, vienen enmarcados en anillos cromados. También
presentan un nuevo diseño la rejilla de la parrilla Singleframe, en
negro brillante, y los faros xenón plus opcionales, en cuya base, doce
diodos luminosos blancos y dispuestos en línea recta dibujan la luz de
marcha diurna. Junto con los elementos en forma de ala integrados en el
cuerpo de los faros, los LED son uno de los rasgos clásicos
característicos de Audi. En la zaga, los reflectores tubulares
otorgan a los pilotos traseros un efecto óptico de profundidad. Los
grandes tubos finales del sistema de escape dobles en el caso de 2.0
TFSI y el difusor ampliado en color negro mate aportan un toque más de
distinción.
Al alcanzar una velocidad
de 120 km/h se despliega automáticamente un spoiler trasero que aumenta
el empuje descendente.
La carrocerí
a
Un factor clave para la eficiencia pionera
y la elevada dinámica en marcha del Audi TT es su carrocería: está
fabricada según el método Audi Space Frame (ASF) en construcción
híbrida. En la parte delantera de la carrocería, hasta los montantes B,
se aplica aluminio ligero mientras que en la parte trasera se emplea
chapa de acero. Gracias a esta combinación, los ingenieros han logrado
repartir las masas perfectamente entre los ejes y mantener el peso total
a un nivel extremadamente bajo: condiciones previas inmejorables para
unas prestaciones dinámicas.
El interior
El interior del TT recibe a los pasajeros con un corte muy
deportivo.
Los asientos deportivos de
serie se han montado en una posición especialmente baja y ofrecen una
gran sujeción lateral
; la corona del volante, está achatada en su parte
inferior. Los cinco difusores de aire circulares y la cúpula arqueada
que se extiende sobre los instrumentos redondos exhalan espíritu TT. La
ergonomía es irrebatible y el acabado estrictamente preciso: como
siempre en Audi. Al conectar el encendido, las agujas del velocímetro y
el cuentarrevoluciones suben rápidamente hasta el límite para volver
después a la posición cero.
El motor
Para el TT Coupé y el TT
Roadster se puede elegir entre tres motores de cuatro cilindros con
sobrealimentación e inyección directa de combustible
. Las dos motorizaciones de gasolina TFSI y el motor TDI
aúnan prestaciones deportivas con un nivel de eficiencia sin parangón:
sus valores de consumo se han visto reducidos en hasta un 14%. Todos los
propulsores se han combinado con un sistema de recuperación de energía
capaz de recoger la energía generada en las fases de deceleración y
marcha por inercia.
Nuevo en la gama es el 2.0
TFSI de 211 CV que viene a remplazar al 2.0 TFSI de 200 CV y al 3.2 FSI
. Este motor de dos litros catapulta al Coupé con cambio
manual en 6,1 segundos de los 0 a los 100 km/h y más allá, hasta
alcanzar una velocidad punta de 245 km/h. Opcionalmente, Audi entrega el
2.0 TFSI con un cambio S tronic de seis velocidades y la tracción
integral permanente quattro como sistema de transmisión. Con esta
combinación, el salto estándar se resuelve en sólo 5,6 segundos.
Elegido cinco veces seguidas Motor del año
por un jurado internacional de prensa especializada: el 2.0 TFSI,
conjuga una extraordinaria potencia y una imponente fuerza de arrastre.
Sus 350 Nm de par están constantemente disponibles entre las 1.600 y las
4.200 rpm. Este motor de carrera larga, en el que dos árboles de
equilibrado garantizan un gran refinamiento de marcha, ha sido
intensamente optimizado hasta reducir la fricción al mínimo.
El TT 2.0 TDI sigue siendo
el único deportivo con motor Diesel en su ámbito de competencia
: su eficiencia marca la pauta con soberanía. En el TT
Coupé se conforma con 5,3 litros de combustible a los 100 km, lo que
resulta en unas emisiones de CO2 de 139 g/km. Con 170 CV de potencia y
350 Nm de par disponibles entre las 1.750 y las 2.500 rpm, el salto
estándar queda resuelto en 7,5 segundos y la propulsión no para hasta
alcanzar los 226 km/h. Este TDI de dos litros se combina con caja de
cambios manual y tracción quattro.
De la transmisión de la fuerza se encarga
en todas las motorizaciones un cambio manual de seis marchas y manejo
especialmente preciso. Opcionalmente para el nuevo 2.0 TFSI, Audi ofrece
un S tronic de doble embrague capaz de cambiar entre sus seis
velocidades prácticamente sin interrupción de la fuerza motriz. Esta
caja de cambios de alta tecnología engrana las marchas con extrema
rapidez y confort, dependiendo de los deseos del conductor, en un modo
completamente automático o manual, controlable opcionalmente a través de
levas de cambio integradas en el volante. La tracción integral permanente quattro
está disponible opcionalmente para el 2.0 TFSI con S tronic; en el 2.0
TDI viene equipada de serie. El embrague multidisco de accionamiento
hidráulico y control electrónico se ha montado en el eje trasero en aras
de una mejor repartición del peso. En condiciones de marcha normales
envía las fuerzas del motor principalmente a las ruedas delanteras, sin
embargo, en caso necesario, es capaz de redirigirlas al 100% al eje
trasero en un espacio de tiempo extremadamente corto. La tracción
quattro conlleva un gran extra en seguridad, tracción y placer de
conducción, y es otra de las características que destacan al Audi TT
dentro de su clase.
